Nuestra experiencia aprendiendo
sobre actores de voz para doblaje
Hace unos meses nos enteramos de un curso para actores de doblaje que se dictaba en La Paz y decidimos inscribirnos. Queríamos aprender una habilidad nueva, pero sobre todo nos llamaba la atención porque conectaba directamente con el formato que más nos apasiona escuchar y producir en Felina Estudio: la ficción sonora o los podcasts narrativos de ficción.
Siempre que nos preguntan qué es un podcast de ficción, ponemos el ejemplo de las clásicas radionovelas. En Latinoamérica, el referente indiscutible es Kalimán, el hombre increíble, una producción que marcó a generaciones enteras pegadas al receptor.
Los podcasts de ficción sonora son los herederos digitales de ese formato. Cuentan una historia con personajes, tramas, conflictos y resoluciones, pero con una gran ventaja: el audio desata la creatividad. Al dejarle el resto a la imaginación del oyente, podemos ambientar una historia en la selva amazónica, en la época del Imperio Inca o en un futuro lejano dominado por la inteligencia artificial. ¡Y es muchísimo más fácil (y económico) lograrlo en audio que en video!
En este universo, la voz de los actores y actrices es el corazón de todo. Su interpretación es clave para que la historia sea creíble y conecte con la audiencia. Por eso nos moríamos de ganas por entender cómo se forma un profesional de la voz.
Aunque el curso estaba enfocado en el doblaje tradicional para cine y series (adaptar producciones en inglés u otros idiomas al español latino), tras completar todas las sesiones descubrimos tres diferencias fundamentales entre el doblaje y la actuación para un podcast narrativo:
1. El acento: ¿Neutro o propio?
El actor de doblaje se enfoca en la técnica de la vocalización neutra para que su voz sea aceptada en cualquier país del continente. En cambio, en un podcast de ficción aprovechamos el acento natural del actor. Usamos esa identidad para construir la personalidad y el trasfondo de su personaje. Aquí no adaptamos una obra ajena; creamos nuestras propias historias desde cero.
2. El cuidado de la voz
Algo valiosísimo del curso fueron los ejercicios de vocalización para «calentar» la voz. Esto lo aplicamos de inmediato con nuestros colaboradores en el estudio. Tanto el doblaje como el podcast comparten el reto de enfrentar jornadas largas de grabación, repitiendo tomas hasta lograr la toma perfecta, lo que genera un gran desgaste vocal.
3. La presión del tiempo
El doblaje es una industria masiva con un volumen de trabajo brutal, lo que presiona a los actores a grabar a contrarreloj. En el podcast, por el contrario, nos tomamos el tiempo necesario para pulir la calidad de cada escena, trabajando con calma y sin el peso de una gran industria sobre los hombros (por ahora).
¿Qué aprendimos de todo esto?
Estas reflexiones no buscan menospreciar el doblaje; al contrario, es una industria admirable con sus propios retos. Simplemente nos ayudó a valorar las ventajas y la libertad creativa que ofrece el podcasting.
Cuando grabamos un podcast, tenemos presente que éste es un medio de nicho y eso nos da la ventaja de crearlo con calma, por eso valoramos la pluralidad de las voces y no buscamos “voces perfectas”.
Cada voz es única y es algo que queremos rescatar en las historias que contamos, incluso con las personas que creen que sus voces no suenan bien o que no tienen una voz bonita.
El podcast recomendado en éste episodio se llama Biotopía, y si quieres saber por qué lo recomendamos, puedes escuchar la versión en audio de ésa charla. Dale play al episodio de Cafecito Podcastero que encuentras aquí abajo.
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Darle vida a una idea a través del audio es un viaje increíble, pero no tienes que hacerlo solo. Si buscas asesoría, producción o tienes dudas sobre cómo trabajar con voces para tu proyecto, visítanos en felinaestudio.com. ¡Hagamos que tu historia suene en todas partes!

