Un podcast, un feed RSS
El podcast más allá de Spotify
Cuando anunciamos que todos los podcasts producidos por Felina Estudio se retiraban de Spotify, recibimos algunos mensajes de nuestros oyentes preguntándonos si Felina Estudio se cerraba, y ésta cuestión nos abre la puerta para explicar la paradoja que Spotify y otras mega empresas de contenido digital han ocasionado en Internet.
El problema del uso masivo de Spotify.
Hace algunos años, explicarle a una persona lo que era un podcast y cómo se escuchaba era muy común. El podcast era un medio poco conocido y se distribuía de forma gratuita por distintos reproductores, y para que un nuevo oyente escuchara tu podcast tenías que explicarle las distintas opciones disponibles, porque sí, existían y existen muchas opciones.
Cuando Spotify empezó a promocionarse como reproductor de Podcast, este medio se hizo más atractivo para los creadores sonoros. La idea de invitar a tus amigos y seguidores a “escucharte en Spotify” te ponía casi al mismo nivel que los músicos famosos que estaban en esa plataforma. Tenía su encanto, y facilitaba mucho la explicación de lo que era un podcast y cómo se podía escuchar.
Además Spotify ofrecía algo extra para los creadores sonoros: Alojamiento de los archivos de audio.
La diferencia entre Alojador y Reproductor.
Cuando grabas un podcast, necesitas un lugar donde subir tus episodios de audio, necesitas un Alojador, o un “podcatcher”, es decir, una plataforma con planes gratuitos o de pago para cargar tus archivos de audio, la carátula de tus episodios y el texto de las descripciones en un servidor.
Ese servicio también incluye el punto más importante del podcasting: El feed RSS.
El Feed RSS es un enlace a una página web que contiene toda la información de tu podcast, e incluye los archivos sonoros. Y este feed RSS es dinámico, significa que cada vez que añades un nuevo episodio, este enlace no cambia, solo se actualiza.
Y otra gran característica del feed RSS es que es de acceso gratuito para tus oyentes. Ellas y ellos pueden copiar este enlace, el feed RSS y pegarlo en su reproductor favorito. Por tanto no estaban obligados a usar un reproductor específico. Imagina que puedes copiar el feed RSS de un contenido, por ejemplo, una serie, o una película, pero puedes reproducirla en cualquier reproductor, sin necesidad de pagar una suscripción. Por supuesto, esto no es nada atractivo para las empresas que tienen los derechos de ese contenido.
Por eso el podcast y su feed RSS se oponía a ese sistema. Con el feed RSS puedes escuchar tus podcasts favoritos donde quisieras, cuando quisieras, y las veces que quisieras.
¿Y dónde escucho un podcast? en un Reproductor, que no necesariamente es un Alojador.
Existen reproductores de podcast más famosos que otros, y su importancia reside en la variedad y cantidad de podcasts que tienen en su catálogo.
Uno de los más fuertes en este sentido es Apple Podcast, que tiene un catálogo tan grande que otros reproductores se conectan directamente a Apple Podcast para alimentar sus propios catálogos.
Sin embargo, Apple Podcast es solo un Reproductor. No aloja los archivos de audio, y por tanto no usa espacio en sus servidores. Apple Podcast solo recibe el enlace, el feed RSS para que tu podcast esté disponible.
¿Y qué hizo Spotify cuando entró al juego?
Pues ofreció ambas opciones: Ser Alojador y Reproductor al mismo tiempo. Y dada la popularidad que ya tenía como reproductor de música gratuita y de pago, rápidamente se volvió uno de los podcatchers y reproductores de podcast más populares entre podcasters y entre oyentes.
Por supuesto, Spotify también te ofrece un feed RSS para compartir tu podcast en otros reproductores, pero no lo hace con mucho interés porque no le conviene que tu audiencia te escuche fuera de su plataforma. Spotify te ofrece todo gratis porque quiere quedarse con tus oyentes en su plataforma.
La jugada le ha salido tan bien que ahora muchísimos podcasters ya ni se plantean compartir su Feed RSS en otras plataformas, porque el grueso de sus oyentes usa Spotify para escucharlos, la comodidad le ganó a la libertad.
¿Por qué debería preocuparnos eso?
Primero porque sin querer, estamos trabajando para Spotify, le estamos dando muchas horas de contenido gratuito, y Spotify se queda con nuestra audiencia, a cambio de nada. Subir un podcast a Spotify es gratuito, y cuando tus oyentes ya no quieren escuchar un podcast, se quedan en la plataforma para escuchar música, y eso le conviene a Spotify.
Segundo porque nos volvemos dependientes de ese monopolio. Sin Spotify somos invisibles, y está sucediendo lo mismo que sucede con los videos y Youtube. Si quieres que alguien vea tus videos, debe entrar a Youtube. Un monopolio por la atención de tu audiencia. Y eso nunca termina bien.
Imagina que cuando caiga Spotify no tendremos otro lugar donde escucharnos porque en su momento desdeñamos el feed RSS para darle esa libertad de escucha a nuestro oyentes.
Y tercero, porque cuando Spotify se convierte en una mega corporación sin valores, nos vemos atrapados en un espacio que incomoda, pero no tenemos ningún otro lugar a dónde ir, o al menos eso es lo que quiere que creamos. Si deseas saber el detalle de todo el escándalo de Spotify puedes escuchar o leer nuestro anterior artículo.
Es por eso que en Felina Estudio decidimos irnos de Spotify.
Porque no queremos que el podcast se vuelva “propiedad” de una sola empresa. Porque no queremos darle nuestro contenido a una empresa sin ética, y porque vamos a defender siempre la libertad de compartir nuestro contenido sin restricciones, a través de un feed RSS abierto.
Felina Estudio no ha cerrado, Felina Estudio no ha dejado de producir contenido, y con el riesgo de reducir la cantidad de reproducciones en el “lugar de moda” del podcasting, seguimos compartiendo nuestros episodios en muchos otros lugares: Apple Podcast, Amazon Music, Ivoox, Podbean, y muchos otros reproductores más.
Por supuesto puedes escuchar nuestros programas en nuestro sitio web felinaestudio.com y también copiar el feed RSS para pegarlo en tu reproductor favorito.

